Entró en el salón y la vio dormida en el sofá, el pelo le cubría parte de la cara, el pecho subía y bajaba relajado acompasadamente, los labios entreabiertos... esa boca preciosa. La miró largo rato recordando a la mujer que tanto había amado, luego salió del salón y carraspeó tan fuerte como pudo, hasta que se hizo daño en la garganta.
Entró en el salón y la vio dormida en el sofá, el pelo le cubría parte de la cara, el pecho subía y bajaba relajado acompasadamente, los labios entreabiertos... esa boca preciosa. La miró largo rato recordando a la mujer que tanto había amado, luego salió del salón y carraspeó tan fuerte como pudo, hasta que se hizo daño en la garganta.
Comentarios
Publicar un comentario